La ley más importante que todo infiel debe seguir es que nunca, jamás debes aceptar que fuiste infiel ¡Niégalo todo!
Si te llevan pruebas o te agarran con las manos en las masas de tu amante y te reclaman por ser infiel, debes seguir la regla número uno: ¡Niégalo!
Como la trampa que vas a escuchar en este episodio y que terminó en algo muy patético.