Desde dinero, hasta las joyas que heredaste de tu abuela. Escucha las cosas que nunca deberías prestar porque nunca te las van a devolver.
Si eres de esas personas bondadosas que le hacen el bien a los demás y les ayudas prestándole cosas o dinero, deberías ser menos inocente y saber que a veces no te las van a devolver.