Tener una novia bien bonita es sinónimo de problemas. Pues no solo va a parecer que no eres su novio, sino que vas a desconfiar de todos.
Tener una novia bonita debería ser motivo de orgullo y razón suficiente para sentirte el rey del mundo. Pero cuando estás en el mundo real, tienes que ponerte celoso de cualquier baboso que se queda mirándola, que le habla o que le da like en sus redes sociales. Por eso mejor ¡Que vivan las Feas!