Dicen que la envidia es mejor despertarla que sentirla, pero si haces enojar a alguien que le caes mal, seguramente vas e arrepentirte de haber sido un presumido.
Qué mejor que resaltar y presumir tus logros, pero ten mucho cuidado frente a quien lo haces porque podrías estar despertando al demonio de las demás personas y tu pagarás las consecuencias.