Cuando se te empiecen a perder cosas en tu casa y sospeches de que alguien te las está robando... el sospechoso menos sospechosos siempre será el culpable.
Imagina empezar a echar de menos varias cosas de valor en tu casa y hasta dinero... seguramente le echarás la culpa a alguien que suela entrar a tu casa, o a los ladrones que se cuelan para robar... o a tu propia madre.