Muchos hombres gastan miles de dólares en tratar de poner buenas a sus esposas, o en 'tunear' a sus amantes... al final, es una pésima inversión.
Miles de hombres en todo el mundo se gastan una fortuna en cirugías, ropa y arreglos para una mujer, sea su esposa, su amante o la amiga que siempre le gustó... al final de cuentas muchos pierden ese dinero.