No se trata de una enfermedad que atente contra los hombres del mundo, pero si de un mal que podría dejar a este planeta deshabitado para siempre.
Los hombres adultos están sufriendo de un mal silencioso que poco a poco se está tomando el mundo entero y podría terminar muy mal.
No es la disfunción eréctil, tampoco la depresión masculina. Se trata de la soledad porque las mujeres ya no quieren tener pareja.