La carnita asada y el verano, es el matrimonio perfecto. Chelas, amigos, carne por montones y diversión. Pero deberías escuchar la peor manera de arruinar el plan.
A veces la carnita asada se puede echar a a perder por varios factores: Mujeres celosas, amigos gorrones y que los que van a comprar la carne terminen presos.