No hay nada peor que tener un jefe que te moleste todo el tiempo y que te falte al respeto, pero por necesidad tengas que aguantar sus regaños y reproches.
Dicen por ahí que se regaña en privado y se felicita en público. Y eso fue exactamente lo que no pasó con los protagonistas de la historia, donde una manager le metió tremendo regaño a uno de sus empleados y una cliente terminó defendiéndolo.