Imagina salir de party con tus amigos y armar todo un desmadre y descontrol para que se convierta en una noche inolvidable, pero al final te dejen solo y con la deuda por pagar.
Salir de fiesta no tiene nada de malo, si te vas a descontrolar hazlo con alguien de confianza y que no te deje tirado. Y si por casualidad lo hacen, nunca vayas a llamar a tu madre para que te pague la cuenta de las cariñosas ¡Descarado!