Si bien el amor es libre y te puedes enamorar de quien quieras, nunca dejes que tu amante te haga reclamos. ¡Ubícala en su lugar!
Tener amante no es malo, al contrario, puede ser hasta terapéutico. Lo que no puedes hacer es dejar que tu amante se enamore tanto de ti como para que empiece a buscar su espacio en tu familia y te empiece a reclamar. Sigue los consejos del Feo para que sepas qué hacer cuando te pase.