Hoy en día nadie paga la cena del otro en la primera cita. Todos pagan 50-50 y es una tendencia.
En una época no muy lejana pagar en la primera cita era cuestión de buenos modales, pero luego se torció tanto, que todos se creían con derecho a más si eran los que pagaban.
Por eso ahora todos pagan 50-50 en la primera cita y es lo mejor que le pudo pasar a la humanidad.