Todos queremos una mujer que cocine rico y que nos quiera. Pero a veces de tanto amor que nos tienen cocinan unas cochinadas que ni el perro se las come.
Muchas parejas viven felices y sin problemas porque se cocinan mutuamente y tienen un mediano nivel para cocinar. Sin embargo, hay algunos platillos tan feos que ni el perro es capaz de comérselo.