Se supone que el matrimonio debería ser para toda la vida, desde lo espiritual y desde lo psicológico. Pero bien sabemos que desde lo logístico a veces queremos que termine pronto.
Imagina poder renovar tu matrimonio cada cierto tiempo y en caso de que no esté funcionando bien dejarlo ir como cualquier contrato laboral. ¿Funcionaría? ¿Habría gente más feliz?