Cuando somos niños tenemos muchos sueños para cuando seamos adultos... lastimosamente casi ninguno se cumple.
Seguramente soñaste de niño con ser bombero, astronauta, manejar una Ferrari y salir con la más bonita de tu clase. Pero la vida te pagó con un trabajo que odias, una troca dañada y con la tóxica de tu mujer, pues la bonita se fue con el malandro del curso.